Manejo de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas: consenso de la Sociedad Norteamericana de Menopausia* (segunda de dos partes)

Artículo original

Resumen
Descargar PDF

 


RESUMEN

Objetivo: actualizar la declaración de posición basada en evidencias publicada por la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS) en el 2002 respecto al manejo de la osteoporosis en las mujeres posmenopáusicas.
Diseño: la NAMS siguió los principios generales de los lineamientos basados en evidencias para crear este documento actualizado. Se reclutó a un panel de médicos e investigadores expertos en el campo de las enfermedades metabólicas óseas o en la salud de las mujeres para que revisaran la declaración de posición del 2002 de NAMS, compilaran declaraciones de apoyo y establecieran consensos. Las recomendaciones del panel fueron revisadas y aprobadas por el Comité Directivo de NAMS.
Resultados: la osteoporosis, cuya prevalencia es especialmente alta entre las mujeres posmenopáusicas de mayor edad, aumenta el riesgo de fracturas. Las fracturas de cadera y columna se relacionan particularmente con una alta mortalidad y morbilidad en esta población. Dadas las implicaciones en la salud de las fracturas por osteoporosis, el objetivo principal de la terapia para osteoporosis es prevenir las fracturas, lo que se realiza al detener la pérdida ósea, manteniendo la fuerza de los huesos y minimizando o eliminando factores que pueden contribuir a las fracturas. La evaluación del riesgo de osteoporosis en mujeres posmenopáusicas requiere una historia médica, examen físico y pruebas diagnósticas. Los principales factores de riesgo para este padecimiento en la posmenopausia (definido por la densidad mineral ósea) son: envejecimiento, aspectos genéticos, estilo de vida (consumo de calcio y vitamina D, tabaquismo), ser delgada y la menopausia. Los factores de riesgo más comunes para las fracturas osteoporóticas son: envejecimiento, baja densidad mineral ósea y fracturas previas ocurridas en la madurez. El manejo se enfoca primero en las medidas no farmacológicas, como dieta balanceada, consumo adecuado de calcio y de vitamina D, ejercicio, dejar de fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol y prevenir las caídas. Si se indica tratamiento farmacológico, las opciones aprobadas son los bifosfonatos, moduladores selectivos de los receptores de estrógeno, la hormona paratiroide, estrógenos y calcitonina.
Conclusiones: las estrategias de manejo para las mujeres posmenopáusicas implican identificar a las que están en riesgo de tener baja densidad mineral ósea y fracturas, y después instaurar medidas enfocadas a la reducción de los factores de riesgo por medio de cambios en el estilo de vida, y de tratamiento farmacológico.

 


ABSTRACT

Objective: To update the evidence-based position statement published by The North American Menopause Society (NAMS) in 2002 regarding the management of osteoporosis in postmenopausal women.
Design: NAMS followed the general principles established for evidence-based guidelines to create this updated document. A panel of clinicians and researchers expert in the field of metabolic bone diseases and/or women’s health was enlisted to review the 2002 NAMS position statement, compile supporting statements, and reach consensus on recommendations. The panel’s recommendations were reviewed and approved by the NAMS Board of Trustees.
Results: Osteoporosis, whose prevalence is especially high among elderly postmenopausal women, increases the risk of fractures. Hip and spine fractures are associated with particularly high morbidity and mortality in this population. Given the health implications of osteoporotic fractures, the primary goal of osteoporosis therapy is to prevent fractures, which is accomplished by slowing or stopping bone loss, maintaining bone strength, and minimizing or eliminating factors that may contribute to fractures. The evaluation of postmenopausal women for osteoporosis risk requires a medical history, physical examination, and diagnostic tests. Major risk factors for postmenopausal osteoporosis (as defined by bone mineral density) include advanced age, genetics, lifestyle factors (such as low calcium and vitamin D intake, smoking), thinness, and menopause status. The most common risk factors for osteoporotic fracture are advanced age, low bone mineral density, and previous fracture as an adult. Management focuses first on nonpharmacologic measures, such as a balanced diet, adequate calcium and vitamin D intake, adequate exercise, smoking cessation, avoidance of excessive alcohol intake, and fall prevention. If pharmacologic therapy is indicated, government-approved options are bisphosphonates, a selective estrogen-receptor modulator, parathyroid hormone, estrogens, and calcitonin.
Conclusions: Management strategies for postmenopausal women involve identifying those at risk of low bone density and fracture, followed by instituting measures that focus on reducing modifiable risk factors through lifestyle changes and, if indicated, pharmacologic therapy.

strongDesign:

Buscar

Herramientas de lectura de archivos